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miércoles, 15 de marzo de 2017

Antigua Calzada y Camino de Villaluenga del Rosario a Grazalema


Esta entrada va dedicada a los restos de una calzada poco conocida, que posiblemente fue un ramal que desde la vía principal, en la Manga de Villaluenga, llegaría hasta la Villa de Grazalema, ¿antiguedad? pues vete a saber. Quizás del medievo, en época de las llamadas Siete Villas.

Antes, una pequeña introducción para entender de que va todo esto:

En la Sierra de Cádiz existen varias vías de comunicación antiguas y de algunas de ellas se conservan tramos bastante prolongados y en buen estado. Otras vías, lógicamente, están perdidas o han sido engullidas por nuestra propia red de carreteras asfaltadas, como ha ocurrido en algunos tramos de la calzada de la Manga, que desaparece antes de llegar a la población de Villaluenga del Rosario si venimos desde Ubrique o Benaocaz.

Los restos que aun se conservan de la calzada de la Manga parece que datan del medievo, pero antes hubo una calzada romana  que desde el Campo de Gibraltar, en concreto desde el municipio romano de 'Carteia', en la actual San Roque, uniría las principales ciudades iberoromanas de la sierra ('Iptuci' en Prado del Rey, 'Ocuri' y 'Vsaepo' en Ubrique, 'Lacilbula' en Grazalema, 'Acinipo' y 'Arunda' en Ronda) y ésta a su vez con la capital de la 'Baetica', 'Corduba'.

Muchas de estas calzadas debieron ser reutilizadas en época musulmana, por ejemplo el ramal hacia Ocuri y Acinipo como la forma mas directa de comunicación entre la Kora de Takurunna (Ronda) y Gibraltar. La renovación y reparación de las antiguas calzadas romanas se realizó a partir del siglo XVI con el auge de la Mesta,  que tantos pleitos ocasionó en las Siete Villas y sobre todo a Benaocaz por usurpación de terrenos comunales.

Las sucesivas reparaciones de todas estas calzadas en diferentes momentos históricos y uso continuado hasta principios del siglo XX, hace muy difícil, a veces, saber cuáles son romanas o cuáles son medievales/modernas. Las variaciones en el ancho y en las características técnicas de los distintos tramos documentados se explican por estas continuadas reparaciones.

A partir del siglo XVI se clasificaron muchas de estas calzadas como vías pecuarias. Así la calzada de la Manga se la conoce como Cañada Real de los Pedernales en la zona de Benaocaz y Cañada Real de la Manga en Villaluenga del Rosario.

Al final, después de los mapas, incluyo un breve artículo que servirá para que conozcáis mejor el origen de las vías pecuarias y la historia de LA MESTA, ambas estrechamente relacionadas.


Actual carretera de Villaluenga del Rosario al Puerto de los Alamillos y Grazalema.
Calzada de Villaluenga a Grazalema



Antes de construirse la actual carretera, la Cañada Real de la Manga o antiguo Camino de Villaluenga del Rosario a Grazalema, una vez pasada la población de Villaluenga y dejando a un lado los cortados de Fardeleja (Encinar y Pardeja), giraba 90º a la izquierda, en dirección norte hasta llegar a Grazalema, es la que también se conoce como Cañada Real del Puerto de las Cruces, quizás en sus orígenes un ramal desgajado de la vía Carteia-Astigi para facilitar el acceso a la Grazalema medieval, que quedaba algo apartada de su trazado.

El cerro Casi al otro lado de la carretera
Calzada de Villaluenga a Grazalema



Justo donde comienza nuestro camino y a un lado de la carretera vemos lo que pudo ser una "alcantarilla", uno de los elementos de las calzadas romanas. Su misión era recoger el agua de la cuneta de la calzada y pasarla, bajo el piso, al otro lado buscando la pendiente favorable. También se construían para salvar pequeños arroyos y torrenteras. Posiblemente haya sido reconstruida o restaurada cuando se construyó la actual carretera.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Fotos de "alcantarillas" de la calzada de Ubrique y Benaocaz.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Subimos por un camino en el que se puede apreciar que antiguamente pudo estar empedrado.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



El camino estuvo muy bien delimitado con una hilera de piedras en su margen derecho. Puede tener aproximadamente 150 cm de ancho, ya que las características del terreno, con abundancia de grandes bloques calizos, no permitirían ensancharla mas.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Aquí se puede comprobar perfectamente el empedrado, lo que nos hace pensar que estuvo así desde el comienzo.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Cuando la pendiente se suaviza la calzada alcanza mayor anchura y puede apreciarse las hiladas que dividen el empedrado.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



En esta foto muestro dos tramos de la calzada de la manga de Villaluenga en las que podemos apreciar la gran similitud.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Algunos tramos están invadidos por el matorral.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Van alternándose tramos muy deteriorados con otros mejor conservados.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Por aquí sucesivas capas de tierra e hierba han ido cubriéndola poco a poco a lo largo de los años.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



La calzada vuelve a "aflorar".

Calzada de Villaluenga a Grazalema



En los tramos con mas pendiente presenta mayor deterioro y erosión debido al arrastre del agua de lluvia.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Cuando el terreno "llanea" los restos de la calzada son mas visibles y están menos deteriorados.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema




Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Allí arriba, no visible desde aquí, queda el Cancho de la Bejeruela.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Una vista atrás

Calzada de Villaluenga a Grazalema




Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema




Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



En la ladera sureste del pinar del Cancho de la Bejeruela, cerca del Puerto de las Cruces,  acaba todo rastro de la calzada.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



De todos modos continuamos bordeando el pinar, donde se supone que continuaría la calzada.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Salimos del hipotético recorrido subiendo un poco por el pinar y así obtener una foto "aérea" del último tramo de nuestra calzada. Solo se percibe las dos hileras de piedras que la delimitan. El empedrado queda cubierto por la tierra y la hierba.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Estamos en el Puerto de las Cruces

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Algo mas abajo, en su descenso en dirección a Grazalema, encontramos un par de tramos empedrados que quizás corresponda a la misma calzada.

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Calzada de Villaluenga a Grazalema



Teóricamente, si nos ceñimos a los mapas, el camino continuaría por aquí, bajo los cortados de Peñaloja hasta enlazar con la calzada medieval de Grazalema.

Calzada de Villaluenga a Grazalema




La Calzada Medieval de Grazalema


La Calzada Medieval de Grazalema



En azul el camino que hemos realizado y que coincide en parte con la "Vereda y camino de Villaluenga del Rosario a Grazalema". En rojo el tramo que se conserva de la calzada medieval de Grazalema.

Es importante destacar, tal como se ve en el mapa, que el primer tramo no coincide con la línea punteada del mapa. Visto sobre una ortofoto, y de ser así, transcurriría en parte sobre un lapiaz y algo mas arriba sobre el curso de un arroyo o torrentera, lo cual dificultaría su andadura y mantenimiento. Ante esto caben dos hipótesis para justificar esta diferencia. Una, que el trazado sobre el mapa no fuera el correcto, ya que en esos tiempos no se disponía de la tecnología necesaria y podría haber un margen de error y desplazamiento. La otra, sería que inicialmente ese tramo pasara tal como aparece en el mapa, pero posteriormente se abriese el otro camino de inicio (el que nosotros andamos) debido a su destrucción por las características del terreno que antes cité. 

Calzada de Villaluenga a Grazalema



Mapa de 1873

Calzada de Villaluenga a Grazalema


Podría investigar mucho mas pero el problema se llama "tiempo necesario para hacerlo y desplazamiento desde Cádiz solo para eso". Seguro que algún día otros amigos lo harán por mi, jeje.


LA MESTA y Vías Pecuarias

Cuando buscamos algún camino en el mapa solemos encontrar términos como Cañada Real de…, Via Pecuaria de…, Cordel de…, etc.

Vamos a intentar comprender el por qué de esos nombres. Para eso hay que retroceder varios siglos. En 1273 fue creado el Honrado Consejo de la MESTA de Pastores por Alfonso X el Sabio, reuniendo a todas las agrupaciones de pastores y ganaderos de León y Castilla (otros territorios de la península estaban ocupados por los musulmanes). Se les otorgó importantes prerrogativas y privilegios tales como eximirlos del servicio militar y de testificar en los juicios, derechos de paso y pastoreo, etc.
Durante la Edad Media y con el paso del tiempo, se añaden nuevos privilegios reales a la Mesta junto con una fiscalización especial para protegerla de los agricultores, ya que la lana de la oveja merina se convertirá en el principal producto de exportación de Castilla a Europa. Esto provocó largos e incontables pleitos, ya que el ganado debía atravesar las tierras de los agricultores con sus rebaños dos veces al año, produciendo daños en los cultivos. El punto fundamental del conflicto surgido que se planteaba continuamente entre agricultores y ganaderos radicaba en que la legislación dictada por los Reyes Católicos era favorable a la ganadería. En primer lugar, aprobaron la denominada Ley de Posesión, según la cual los terrenos atravesados una vez por los ganaderos no podían ser roturados (labrados) de nuevo. Otra ley prohibía el cercado de los campos.

Conforme avanza la Reconquista, muchas tierras se van repoblando y labrando. Los campesinos resultaban perjudicados por el paso del ganado que se comían las plantas. Teniendo en cuenta que otra gran riqueza de Castilla era el trigo, los reyes se ven en la necesidad de promulgar leyes para defender a unos y a otros, protegiendo las cosechas en general, estableciendo caminos delimitados para el ganado entre las tierras cultivadas, para facilitar la trashumancia y el paso entre unas zonas de pastos y otras.

Esto se subsanó construyendo unos itinerarios concretos conocidos, actualmente conocidos como VIAS PECUARIAS, que son caminos de trashumancia que unen los lugares tradicionales de pastoreo de España para que los pastores y ganaderos puedan llevar el ganado caprino, ovino y bovino a los mejores pastos aprovechando la bonanza del clima: a los puertos o zonas de pastos de alta montaña en verano o a zonas más llanas y de clima más templado en inviernos extremos.

Las vías pecuarias se diferencian entre sí y adquieren su nombre según su anchura. Las de mayor anchura se llamaban cañadas, y las más importantes de entre ellas se llamaban cañadas reales, dando testimonio de su creación por el rey.

Tipos de vías pecuarias:

Cañadas: aquella vía cuya anchura no sobrepase los 75 m.
Cordel: cuando su anchura no sobrepase los 37,50 metros.
Vereda: las vías cuyas anchura no sea superior a los 20 metros
Colada: su anchura se determina en el acto de la clasificación

El cambio propiciado en el escenario político español con la Guerra de la Independencia (1808-1814) y sobre todo con la formación de las Cortes de Cádiz tuvo un enorme impacto en la historia de la Mesta, hasta tal punto que dichas cortes la abolieron en 1812, desapareciendo el privilegio de posesión un año más tarde. La eliminación de esta institución medieval no fue sino la culminación de todo un proyecto ilustrado y liberal que se gestó a lo largo de décadas, y que vio en la formación de las cortes gaditanas la ocasión propicia para llevarse a término. Con la llegada de Fernando VII al trono (1814-1833) y la abolición de la Constitución de 1812, la Mesta fue restituida a pesar de la oposición de los liberales, que al término del reinado del Deseado la abolieron definitivamente en 1836 y la sustituyeron por la Asociación General de Ganaderos del Reino.

En 1931 el Ministerio de Agricultura asumiría las competencias delegadas a la Asociación General de Ganaderos del Reino, siendo la Dirección General de Ganadería, inicialmente y el Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA), después, los que velarían por las vías pecuarias quedando hoy en día transferida su gestión a las Comunidades Autónomas.


Y eso es todo


Bibliografía consultada: Asociación Papeles de Historia, de Luis Javier Guerrero Misa.


domingo, 11 de mayo de 2014

Calzada Medieval de la Manga de Villaluenga


La denominada "Calzada Medieval", que también es calzada romana, discurre a lo largo de la Manga por una vía pecuaria conocida como la Cañada Real de la Manga o de Campobuche, que va desde Benaocaz hacia Grazalema, pasando por la Manga y Villaluenga. Su recorrido se pierde antes de entrar en el pueblo.

Aunque es difícil determinar la cronología del empedrado actual por la numerosas reparaciones, su origen fue probablemente un camino bimilenario que ya existía antes de la ocupación romana y que unía distintos asentamientos a ambos lados de la Manga: tanto los enclaves prerromanos de VSaepo, al sur de Ubrique, y Acinipo (Ronda la Vieja) como, más tarde, los asentamientos romanos de Ocuri en Ubrique y Lacílbula en Grazalema, y formaria parte de una serie de calzadas que unían entre sí todos los pueblos serranos. Dichas vías constituían a su vez el ramal de una calzada principal, que conectaba Corduba (Córdoba) con Carteia (Algeciras).

En época medieval no sólo fue una vía de comunicación entre los principales pueblos de la comarca –Ubrique, Archite, Benaocaz, Villaluenga, Grazalema, Zahara de la Sierra, etc.– sino que se intensificó su uso como itinerario de tránsito ganadero, continuó en época moderna y contemporánea  pasando a formar parte de la red principal de vías pecuarias como Cañada Real. Eso explica las sucesivas reparaciones que ha sufrido. Sus características actuales varían mucho entre los 4 m y 1,80 m. Presenta aliviaderos dobles.

En el 2001 se inició el  “Proyecto para la recuperación y puesta en valor de la Calzada Medieval de la Manga de Villaluenga” dentro del Programa Arqueosierra II,  incluido en la “Ruta Arqueológica de los Pueblos Blancos de la Sierra de Cádiz” con el objetivo de que se pueda utilizar como ruta, dando a conocer a el rico patrimonio natural y cultural que posee la Manga de Villaluenga. Se actuó en dos áreas: en la propia Manga y en la entrada del pueblo. En esta última zona se conserva un ramal de la calzada por el que se accede al recinto de la denominada “Fuente Aljibe de Agua Nueva”.


CARACTERÍSTICAS
Fecha Mayo 2014
Cerca de  Villaluenga del Rosario, Benaocaz (Cádiz). Parque Natural Sierra de Grazalema.
Distancia Solo ida: 3,5 km desde el mirador y 2,5 desde el panel informativo.
Tiempo Solo ida:  1h - 1 h 30' (o todo el tiempo que queramos)
Trazado Lineal
Dificultad  Baja
Desnivel Muy poco


Nosotros comenzamos el recorrido justo en el extremo occidental de la Manga, junto al mirador de El Cintillo, donde existe mas abajo un área recreativa.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Nos acercamos al mirador de El Cintillo y Aguas Nuevas.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Abajo queda el área recreativa y Aguas Nuevas. Mas lejanas vemos la Sierra de la Silla a la izquierda y la Sierra Alta de Benaocaz a la izquierda. Detrás el alto del Puntal y el Cerro Ponce.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Comenzamos a andar en dirección a Villaluenga.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



La calzada coincide con un tramo del Sendero de Gran Recorrido GR-7.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



De las proximidades del mirador parte un pequeño tramo de calzada de unos 50 metros de longitud, supuestamente restaurada o recreada por el antiguo ICONA a finales de los años setenta, cuando construyeron la cercana área recreativa. Si comparamos este tramo con el resto de la calzada veremos lo peligrosas que son la "restauraciones" sin el debido asesoramiento arqueológico.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



El empedrado se pierde y el curso de la calzada queda cortado por la carretera actual.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Comenzamos andando por el margen izquierdo que es mas ancho.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



En este tramo destruido por la carretera actual parece que intentaron preservar, con alguna que otra modificación, las llamadas "alcantarillas", hechas de bóveda de piedra y a veces de ladrillo, cuya misión era recoger el agua de la cuneta y pasarla, bajo el piso al otro lado buscando la pendiente favorable, desaguando así sin dañar la calzada.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Después de 900 metros llegaremos a la primera curva importante de la carretera.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Cruzamos con precaución al otro lado.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



A unos 100 metros se encuentra el panel informativo de la ruta de la Calzada Medieval de la Manga. Suponemos que este será el comienzo del sendero oficial. Aquí también coinciden (aproximadamente) los límites de los términos de Benaocaz y Villaluenga.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



También vemos algo del empedrado.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Y continuamos hacia el interior de la Manga.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



La Manga de Villaluenga es un paso estrecho y alargado, cuya morfología kárstica ha originado mas de 70 cavidades en sus laderas. Constituye la única vía de comunicación natural entre la Sierra de Cádiz y la Serranía de Ronda en Málaga. Eso explica su gran importancia estratégica,  su temprana ocupación humana y su reiterado uso a lo largo de la historia, tanto como área fronteriza y como zona de paso utilizada desde la antigüedad. En varias cavidades de la Manga de Villaluenga se han hallado restos de asentamientos humanos desde el Paleolítico superior hasta época medieval. La mayoría han sido expoliadas.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



La calzada aparece y desaparece por tramos.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Una de las muchas cavidades kársticas de la manga de Villaluenga.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



A ver quien se atreve a cerrar esta "angarilla".

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Jeje

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Donde comienza un leve ascenso aparece de nuevo la calzada, aunque en un estado muy deteriorado.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Cuidado por aquí porque hay colmenas.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Una vista atrás de la Manga.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Aquí solo se conservan las hileras transversales que formaban parte del escalonamiento de la calzada.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Ahora  a nuestra derecha tenemos el "Despoblado Medieval de la Manga". Restos de construcciones de piedra seca, arruinadas y muy transformadas, de origen e interpretación compleja. Pudo ser un hábitat rural disperso, con chozos aislados en parcelas cercadas por muros para proteger cultivos. Como atestigua el topónimo "Camino de las Viñas" esta zona se usó tradicionalmente para tal cultivo: cada familia tenía una parcela con viñas que abastecían a varias bodegas de Villaluenga y Jerez.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Cuando estamos casi a la misma altura de la carretera la calzada se pierde.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Continuamos viendo parte de las antiguas "alcantarillas" de la primitiva calzada.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Por este lado de la carretera se puede continuar sin problemas.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Dejamos a nuestra derecha el carril que sube hacia el Puerto de los Majanos del Aguilar, también conocido como "puerto de los cazadores".

Calzada romano-medieval de Villaluenga



A partir de aquí y hasta el pueblo se suceden pequeñas parcelas privadas.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Debemos ir por un sendero que hay entre el vallado y la carretera.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Nos acercamos al pueblo.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Otra "alcantarilla" bajo la carretera.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



El pozo Callejón

Calzada romano-medieval de Villaluenga



A la altura del pozo Callejón desaparece el sendero pero no hay que continuar por la carretera.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Pasamos al otro lado y continuamos por este paseo.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Cuando llevamos caminando algo mas de 100 metros y casi a la entrada del pueblo, vemos mas abajo por encima de la carretera como aparece un corto ramal de la calzada. La calzada principal está perdida en esta zona, seguramente iba por debajo de la carretera actual.

Calzada romano-medieval de Villaluenga




Este ramal de la calzada nos lleva a la Fuente Aljibe de Agua Nueva que está catalogada en el Inventario de “Arquitectura Popular”. Es un tipo de estructura singular que tiene un recinto abierto o zaguán a modo de antesala al aljibe-fuente y que se utilizó como lavadero. Este nacimiento de agua, utilizado desde siempre, ha sido reedificado sucesivamente con una técnica tradicional. La construcción actual se remonta al siglo XIX, con una reparación documentada a principios del siglo XX.

Calzada romano-medieval de Villaluenga




Calzada romano-medieval de Villaluenga



Bajamos hacia la fuente-aljibe.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Y lo único que queda de la Fuente Aljibe de Agua Nueva es esto.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Amplío una de las imágenes del cartel para poder ver mejor como era esa fuente.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



 Aprovechamos para dar una vuelta por el pueblo.
 Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Vemos lo que queda de la antigua Iglesia Parroquial del Salvador, integrada en el cementerio de la población. Fue construida entre los siglos XVI y XVII.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



La torre tiene un primer cuerpo edificado en piedra y los tres restantes de ladrillos; el mas bajo totalmente compacto y los superiores con vanos de medio punto enmarcados por alfices. Destacan también los gruesos muros, fortificados por contrafuertes en talud. La portada con vano de medio punto enmarcado por pilastras.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



La Iglesia de San Miguel, de arquitectura barroca, inaugurada en 1713, Consta de una planta basilical con tres naves; en la capilla del bautismo se distingue un cúpula barroca muy decorada y en el interior del templo se guardan imágenes.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Villaluenga desde un mirador.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Al otro lado se encuentra la Sima de Villaluenga.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Calzada romano-medieval de Villaluenga



Aquí ponen un café buenísimo.

Calzada romano-medieval de Villaluenga



Y regresamos por el mismo camino.

Calzada romano-medieval de Villaluenga


Puedes ver el tramo anterior de la calzada desde Ubrique pasando por Benaocaz en el siguiente enlace:


Ortofoto del recorrido realizado:

Calzada romano-medieval de Villaluenga




Fuentes consultadas:
  • Actuación de emergencia para la consolidación de la "Fuente de Agua Nueva" vinculada a la "Calzada Medieval" de la Manga (Villaluenga del Rosario, Cádiz), de Rocío Castillo Belinchón.
  • Panel informativo en el comienzo de la ruta.


YA ESTÁ EN VIMEO EL DOCUMENTAL SOBRE LOTHAR BERGMANN: EL DIBUJO DEL TIEMPO

El Dibujo del Tiempo