domingo, 15 de diciembre de 2013

Castro de Ulaca


«Lusitania comienza a partir del Duero, comprende las gentes célticas, los túrdulos y, alrededor del Tajo, los vettones»
Plinio

Después de conocer en mi provincia la "piedra de la escalera" o Peña Sacra de Ranchiles (Tarifa), llevaba tiempo queriendo ver otra parecida que existe en Solosancho (Ávila). Asi que aprovechamos nuestra estancia en la Sierra de Gredos para subir al pico Almanzor y fuimos otro día a visitar el gran oppidum vetón conocido como Castro de Ulaca.

Antes que nada, para situarnos,  hay que saber que los vetones fueron un pueblo prerromano de cultura celta que habitaron el oeste de la Península Ibérica, entre los siglos V y I a.C.  Se asentaron entre los ríos Duero y Tajo, principalmente en el territorio que hoy corresponde a las provincias de Ávila y Salamanca. También en una parte de los que hoy son Cáceres, Toledo y Zamora.

La cultura vetona es denominada por algunos como "cultura de los castros". Los vetones elegían para vivir lugares elevados o mesetas que contasen con buenas defensas naturales, que completaban con otras artificiales como murallas de doble paramento, fosos, o alargadas piedras clavadas: los castros. Su tamaño no era muy grande y contaban con abundancia de agua y pastos en los alrededores. La palabra Castro proviene del Latín Castrum que significa “recinto fortificado”.

A los castros mas grandes se les denominaba oppidum (en plural oppida), que es el nombre que le daba Julio Cesar a los asentamientos fortificados de la Galia. Eran de mayor tamaño, con varios recintos dentro de la fortificación, mayor grado de urbanización y construidos en zonas bastante elevadas para dominar gran parte del territorio.

El oppidum de mayor tamaño del mundo vetón es el Castro de Ulaca, cercano a Villaviciosa, pedanía de Solosancho (Ávila), situado estrategicamente en un cerro amesetado que domina gran parte del Valle del Amblés, entre los 1.300 y 1.500 metros de altitud. Fue ocupado a finales de la Edad del Hierro (siglos III y I a.C.). Sus dimensiones eran de mas de 60 hectáreas y mas de 3.000 metros de murallas. Algunas de las estructuras que se encuentran en él son excepcionales en el mundo celta, como un santuario rupestre o altar de sacrificios, una sauna iniciática excavada en la roca y unas canteras de granito. Este "oppidum", posiblemente constituyó tambien un centro político y religioso para los vettones del Valle de Amblés. Ulaca procede de la voz íbera "Ulacal", que significaría "corazón de la tierra".

El oppidum fue abandonado durante el proceso de conquista romana, posiblemente en el siglo I a.C.  En los romanos era común para someter a las poblaciones indígenas no tener murallas y trasladarlas a los llanos. Los habitantes de Ulaca posiblemente fueron obligados a asentarse en el Valle de Amblés, quizás en el lugar que hoy ocupa Ávila, por coincidir en el tiempo con la emergencia de Obila (la actual Ávila), mencionada por Ptolomeo.

Las primeras noticias que se tienen de este yacimiento arqueológico son de 1896, siendo estudiado mas tarde por los franceses parís, Lantier y Breuil. En 1931, Ulaca se declara Conjunto Histórico Artístico. En 1986 Bien de Interés Cultural (B.I.C.). La diputación de Ávila financió dos campañas de excavaciones dando como resultado la localización del cementerio y una zona de talleres.


Castro de Ulaca
Fuente: Paneles informativos de la Diputación de Ávila


De la localidad de Villaviciosa (Ávila) parte una pista sin asfaltar y a unos 600 metros se encuentra un pequeño aparcamiento y la entrada al yacimiento arqueológico del Castro de Ulaca. El yacimiento dispone de guarda.

Castro de Ulaca



Andamos por un sendero en continuo ascenso. El itinerario en su comienzo está marcado con pequeños mojones pintados de amarillo, pero una vez en el interior del poblado se pierden mas facilmente de vista. Es mejor orientarse por la dirección de las flechas que hay en los paneles informativos que iremos encontrando.

Castro de Ulaca



A lo largo del recorrido veremos algunos conjuntos líticos que adoptan caprichosas formas, quizás algunas talladas por la mano del hombre.

Castro de Ulaca



Al este  hay un cerro donde se ubica el asentamiento visigodo de Navasangil. Otra vez será.

Castro de Ulaca



Una "piedra caballera" y detrás, al norte, el Valle de Amblés y el curso del río Adaja. En lontananza la Sierra de Ávila.  Una piedra caballera es una roca granítica de tamaño grande que se apoya en el suelo, o sobre otra, sobre una base estrecha que le da un cierto aire de inestabilidad.

Castro de Ulaca



Después de 700 metros de ascenso llegamos al cartel Nº 1 (Sistema Defensivo). El recorrido de la visita está señalizado con un total de 14 paneles informativos en los que apenas se puede leer el texto debido al deterioro de estos. En este cartel nos habla de la necesidad de disponer de varias entradas al poblado y de la defensa necesaria para cada puerta. Arriba del todo se percibe la muralla que forma la primera linea defensiva.

Castro de Ulaca



Recorrido de la visita y la numeración de los carteles que encontraremos.




A escasos metros hay un manantial. Varios manantiales brotan próximos a la cumbre y al pie del cerro. En uno de ellos, conocido como "La Fuente del Oso", se encontró la figura de un toro de granito de mas de dos metros de longitud, actualmente situado en la plaza de Solosancho. Luego lo veremos.

 


Castro de Ulaca



Nos acercamos a la entrada del oppidum por un camino escalonado.

Castro de Ulaca



La defensa de la entrada al poblado fue organizada mediante la construcción de varias líneas de muros a modo de barbacanas, aprovechando también en lo posible la roca natural. Se trataba de formar un pasillo estrecho que facilitaba la defensa puntual de la entrada y desgastaba a las tropas atacantes.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Dejamos atrás el primer muro defensivo y subimos hacia el segundo.

Castro de Ulaca



Llegamos a la puerta noroeste del oppidum. El poblado disponía al menos de nueve puertas de entrada y salida, orientadas en función de las zonas posibles de acceso.

Castro de Ulaca



Esta es la muralla principal de la ciudad, que rodeaba el asentamiento en un perímetro de 3.000 metros, mucho mayor que el acotado por las murallas de Ávila.

Castro de Ulaca



Las murallas se construían utilizado el sistema de doble paramento: dos muros con bloques grandes y caras planas hacia el exterior, y el espacio entre los dos queda relleno de piedras mas pequeñas. Si se producía el derrumbe del primero, el siguiente quedaba indemne.

Castro de Ulaca



A la izquierda sobre una laja de piedra se puede ver otra piedra caballera.

Castro de Ulaca



En la piedra caballera parece que hay labrado un pequeño santuario.

Castro de Ulaca



A unos 250 m se encuentra el Santuario y Altar de Sacrificios.





La práctica de sacrificios humanos o de animales era habitual en los pueblos de la antiguedad. Todas las características de este lugar sugieren que pudo estar destinado al culto, llevándose a cabo en él sacrificios.

El recinto está tallado en la roca, consta de una especie de altar al que se accede por una escalera y una gran estancia rectangular, donde presenciarían las ceremonias el resto de participantes.

Castro de Ulaca



Recreación de un sacrificio en el altar  y del espacio en torno a él, donde presenciarían las ceremonias.

Castro de Ulaca
Fuente del dibujo: Paneles de la Diputación de Ávila


El recinto donde presenciarían la ceremonia.

Castro de Ulaca



En el altar se labraron dos escalinatas paralelas con seis y ocho peldaños, que conducen a dos concavidades situadas en su parte superior.

Castro de Ulaca



Las dos concavidades situadas en su parte superior están comunicadas entre si. Una de ellas vierte en una tercera situada mas abajo. La víctima quedaría aquí tendida con la cabeza sobre la cubeta superior y los fluidos o sangre cayendo hacia la tercera cubeta.

Castro de Ulaca



Y la tercera cavidad vierte por un canalillo hasta los pies del altar.


“A los Dioses y Diosas de este recinto sagrado. 
Las víctimas se sacrifican, y se matan en este lugar. 
Las vísceras se queman en las cavidades cuadradas en frente. 
La sangre se vierte aquí al lado para las pequeñas cavidades."
(Inscripción en una roca del Santuario de Panoias)

Castro de Ulaca



El arqueólogo e investigador Fernando Fernández dice que el santuario de Ulaca  «pudo estar consagrado al Sol, deidad principal de los celtas».

Castro de Ulaca



La orientación del altar coincide con la segunda cumbre más alta de la Sierra de la Paramera, el “Risco del Sol”, algo que no parece casual y que podría estar relacionado con algún fenómeno celeste, ya que el Risco es visible desde Ulaca. Parece ser que existieron marcadores astronómicos en el poblado: la pendiente de las dos escaleras del altar apunta a la posición que tiene el sol en el solsticio de invierno.


En el centro el Risco del Sol (2.113 m) a la derecha el Pico Zapatero (2.158 m) y a la izquierda Peña Cabrera (1.997 m).




En el lateral de la peña se pueden ver las marcas de la herramienta al tallarla.

Castro de Ulaca



En tarifa (Cádiz) existe otra parecida. Podéis ver mi crónica aquí: La Peña Sacra de Ranchiles. También hay otra parecida en el Santuario de Panoias (Portugal).
Peña Sacra de Ranchiles
Piedra Sacra de Ranchiles



A escasos 150 metros al sur llegamos a otra de las construcciones mas importante del oppidum, una estructura termal: la sáuna ritual o sauna inciática, también conocida como "la fragua" o "el horno". Es una construcción semihipogea tallada en sobre la piedra granítica y posiblemente cerrada con muros en las demás caras, a raiz de los restos de sillares que se encuentran caídos por los alrededores.

Podría decirse que esta construcción es excepcional en el ámbito vetón, ya que solo se conocen otras parecidas en el NW de la Península Ibérica, las llamada "pedras formosas" en la cultura castreña galaica.

Los ritos de iniciación han sido una práctica habitual en la historia del hombre. Este lugar ha sido interpretado como una sauna ritual en la que determinados personajes, posiblemente guerreros, eran iniciados como tales a una determinada edad o antes de cada combate. Las construcciones de este tipo eran habituales en los castros de la Edad del hierro en Europa Occidental. Consta de tres partes: antecámara, cámara con dos asientos y horno para el fuego.


La sáuna ritual
Castro de Ulaca


" De algunos pueblos que viven en las inmediaciones del Duero se dice que viven a la manera espartana, ungiéndose dos veces con grasa y bañándose de sudor, obtenido con piedras candentes, para a continuación hacerlo en agua fría y donde se toma, una vez al día, alimentos puros y simples…"
Estrabón


Esta es la antecámara, una habitación mas amplia,  donde los iniciados se despojarían de ropas y enseres.





De la antecámara se pasa a una pequeña cámara rectangular con dos sillones labrados, donde se sentarían los iniciados mientras entra el calor desde el horno, situado al otro lado, a través del arco de medio punto construido para tal efecto. Se puede ver perfectamente sobre el arco dos pequeños orificios que corresponderían  a alguna trampilla o sistema de cierre.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Al otro lado de la abertura se encuentra el "horno", que queda unos 20 cm por debajo del suelo de la cámara.

Castro de Ulaca



1: Horno para el fuego.  2: Camara de baño de vapor.  3: Antecámara.

Fuente del dibujo: Cuadernos de patrimonio abulense (guía del Castro de Ulaca)



Continuamos nuestro recorrido y ahora nos acercamos a una zona de viviendas. Las construcciones domésticas de Ulaca eran cuadradas o rectangulares y se adaptaban con cierto orden a la topografía del terreno, pero sin constituir calles propiamente dichas. Eran casas independientes unas de otras, apareciendo diseminadas por todo el área del poblado.

Castro de Ulaca



Según las estimaciones, el oppidum pudo tener 250 viviendas y rondar los 1.500 habitantes. Las casas se distribuían dispersas por todo el cerro, adaptándose a la topografía.

La economía de sus habitantes estaría basada fundamentalmente en la ganadería (cabras, ovejas, cerdos y vacas) por el tipo de terreno (pastizales y matorral). En menor medida sería la agricultura, limitándose principalmente a los cereales en las terrazas del Adaja. En el yacimiento se encontraron abundantes molinos de granito. También la artesanía, sobre todo en producción textil, cerámica y metalurgia.

La organización interna  de este enorme asentamiento amurallado y reforzado, estaba ordenada a la sombra de una fuerte jerarquía política y religosa.

Castro de Ulaca



Los zócalos eran de doble paramento y la cubierta de las casas debieron estar formadas por troncos recubiertos de piorno.

Castro de Ulaca



Las puertas de las casas estaban delimitadas por dos bloques alargados de granito. La mayoría de las puertas están orientadas al este, hacia donde sale el sol.

Castro de Ulaca



A escasa distancia de estas viviendas se encuentra la cantera. La abundancia de rocas de granito en el interior del poblado  constituyó una importante fuente de materia prima para las construcciones domésticas y defensivas.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Con el zoom vemos el castillo de Manqueospese y Riofrío.

Castro de Ulaca



Y mas lejana, Ávila.

Castro de Ulaca



Subimos hasta lo mas alto del cerro con vistas a la Sierra de la Paramera.

Castro de Ulaca



Aunque los agentes climáticos erosionan las rocas que adoptan curiosas formas,  no hay duda que en muchas de ellas ha dejado su mano el hombre que habitó este poblado.

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Castro de Ulaca



Cazoletas

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Posible indicador solar

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Caracol... u otra cosa

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Roca ritual horadada

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Cabeza

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Restos de muralla

Castro de Ulaca



Continuamos por lo mas alto del cerro siguiendo ahora el contorno de una muralla que quedó sin acabar, quizás debido al rápido y obligado abandono del oppidum.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Raiz fosilizada

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Manantial

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



A la derecha del manantial hay una zona con una gran acumulación de sillares.

Castro de Ulaca



Al parecer, debió pertenecer a una gran estructura con bastante altura, conocida como "la iglesia" o el "torreón". Por su ubicación podría corresponder a una gran atalaya defensiva que controlaba visualmente el trasiego de carros y gentes en una gran parte del Valle de Amblés.
 



Castro de Ulaca



Descendemos.

Castro de Ulaca



Un posible sitial o trono

Castro de Ulaca



En esta zona se pueden apreciar mas restos diseminados de construcciones.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca




Posible sitial colectivo ritual.

Castro de Ulaca


Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Mas restos de construcciones.

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Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Y llegamos a la que debió ser la puerta principal del oppidum, la puerta noreste, quizás por ser la de mas fácil acceso. De aquí salía un camino enlosado que ahora queda medio oculto y donde se podía apreciar en algunos puntos las huellas de los carros. Se trataba, de un pasillo estrecho con puerta en esviaje que facilitaba la defensa puntual de la entrada.

Castro de Ulaca



En el suelo se puede ver el agujero para el gozne del portón.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Puerta ciclópea

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Castro de Ulaca



Vamos rodeando el castro por la falda norte.

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Una "piedra caballera".

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Arriba podemos ver un buen tramo de la muralla.

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Otra "piedra caballera".

Castro de Ulaca



Foto obligada

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Castro de Ulaca



Llegamos al manantial donde se encontraba el primer panel informativo.

Castro de Ulaca



Y descendemos hacia el aparcamiento por el mismo camino de subida.





El recorrido por el Castro de Ulaca




Los verracos:

En las inmediaciones del yacimiento aparecieron varias esculturas zoomorfas de granito, a las que comummente se les llama "verracos" y que suelen representar a toros y cerdos. Son de origen céltico, se hallan dispersas por distintos puntos de la Península Ibérica y especialmente en la Meseta Castellana.

Se cree que estos verracos podrían explicarse con la función protectora de ganados o con la hipótesis de que representaban hitos demarcadores de pastos, o asociados a los manantiales o cursos de agua, en torno a los cuales crecían ricos pastos.



En Solosancho, junto a la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, podemos ver la escultura zoomorfa de un toro, que fue encontrado en el Castro de Ulaca, junto a la "Fuente del Oso", al pie de la falda nororiental.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Iglesia de Santo Tomás Apóstol, del siglo XVI.

Castro de Ulaca



En Villaviciosa, junto al Castillo de los Estrada, podemos ver la figura deteriorada de otro verraco, que podría corresponder a un toro o a un cerdo. Fue hallado en las inmediaciones del Castro de Ulaca.

 Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castillo de Sancho Estrada, del siglo XV.

Castro de Ulaca



En la misma localidad de Villaviciosa también podemos ver el Cimbanillo, una pequeña espadaña del siglo XVI.  Sobre el arco de medio punto se elevaría una cruz y en el vano colgaría el cimbanillo. Formaría parte de un templo desaparecido, cuya espadaña serviría también como punto de observación del entorno alertando a la población de posibles peligros.

Castro de Ulaca



A escasa distancia del Cimbanillo se encuentra la necrópolis altomedieval de las Andas, del siglo VIII al siglo XI. Aquí vemos un sepulcro excavado sobre lanchar granítico, con orejeras enmarcando la cabecera y con orientación sur-norte, transgrediendo el ritual cristiano que obligaba a deponer el cadáver orientado a Jerusalén. Quedaría cubierto con lajas, para cuyo asiento se regularizó la superficie. Corresponde a áreas sepulcrales cristianas que pertenecerían a pequeñas comunidades de aldea.

Castro de Ulaca



Castro de Ulaca



Castro de Ulaca

Y eso es todo lo que vimos en una jornada. Volvería de nuevo sin dudarlo.

Bibligrafía:
  • Guía del Castro de Ulaca (cuadernos de patrimonio abulense), de Gonzalo Ruiz Zapatero.
  • La 'Sauna' de Ulaca: Sáunas y baños iniciáticos en el mundo céltico, de Martín Almagro-Gorbea y Jesús R. Álvarez-Sanchís.
  • Arqueología Vettona, la meseta Occidental en la Edad del Hierro, de la revista Zona Arqueológica.
  • Celtiberia, de Alvaro Capalvo
  • Los vettones en Estrabón, de J.M. Alonso-Núñez
  • Organización y desarrollo sociopolíticos en le meseta occidental prerromana: los vetones, de Eduardo Sánchez Moreno

1 comentario :

  1. Genial, gracias por compartir y con tanto detalle. Me ha servido para preparar la visita.

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